Mirada pedagógica

El espíritu de los tres años dura por cien años. Proverbio japonés

La escuela está viva, es pura experimentación, vivencia, exploración.

He necesitado leer, visitar proyectos, conocer de cerca diferentes pedagogias libres… para darme cuenta de que no existe la escuela ideal, no existe la educación “perfecta”, no hay recetas, no es “bueno o malo”, “mejor o peor”. Lo más importante es SER desde el AMOR.

La educación se crea aquí y ahora, en el PRESENTE, a cada instante. No hay una única manera de hacer las cosas, lo apasionante es que existen muchas formas de abordar la educación, y esto es lo que nos hace libres, la capacidad de elegir, SIN JUICIO, qué es lo que siento y necesito en este momento para acompañar a este niño, en esta situación concreta. La escuela se crea en base a nuestro momento presente, a nuestro entorno, a nuestras capacidades y límites. Cada escuela es única, al igual que cada persona que acompaña a un niño, es únicamente ella misma. Aprender a respetar esto es maravilloso.

Las diferentes pedagogias con las que me he ido encontrando, me han regalado tantas cosas que me resisto a inclinarme por una u otra. Mi ESTAR con y para los niños y niñas, pasa por la INTEGRACIÓN de varias formas de educación libre, algunas en las que he profundizado más y otras que he conocido de cerca; y gracias a personas que me han llegado al corazón, de las que sigo aprendiendo: Educación Creadora, Emmi Pikler, Rebeca y Mauricio Wild, Claudio Naranjo, Pedagogía Waldorf, M. Montessori, Ivette Carrión y Noemi Paymal, Arteterapia Gestalt, Krishnamurti, F.Tonucci, Ivana Jauregui, Reich… entre otras.

De la misma manera, me ha llenado de alegría descubrir que todas ellas tienen una base en común, que en esencia tienen el mismo fin, el de ser libres para conocer quienes somos, desarrollar nuestros dones, SER NOSOTROS MISMOS y transformar la sociedad.

Algunas cosas que considero importantes:

– LA ESCUCHA, LA OBSERVACIÓN

– EL CUIDADO DESDE EL AMOR Y EL RESPETO

– LA PLENA CONFIANZA EN EL NIÑO, el respeto profundo de su ser, de sus ritmos internos.

– LA COHERENCIA: la armonía entre el pensamiento, la emoción y la acción

– AUTENTICIDAD, HONESTIDAD conmigo misma y con los niños y niñas.

– UNA COMPRENSIÓN HOLÍSTICA: físico, emocional, mental, espiritual y social.

– APRENDER JUGANDO, aprender haciendo.

– LA COMUNICACIÓN CLARA con las familias.

La escuela es un espacio individual y social donde ejercitar la libertad de uno mismo y realizar la propia esencia de vida. J.Krishnamurti

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